viernes, 17 de febrero de 2012

El amor, en su plena desnudez

Jaime Sabines, deja que a través de su poesía, el amor sea en su desnudez plena. Juega con el pudor, a quien de vez en cuando esconde bajo las sábanas, para dar voz sutil al deseo terrenal, pero siempre en concubinato con el amor:

La atmósfera pesada 
de encierro, de amor, de fatiga,
con tu corazón de virgen odiándome y odiándote.
todo ese malestar del sexo ahíto,
esa convalecencia en que nos buscaban los ojos
a través de la sombra para reconciliarnos". *

La nostalgia, es en sus versos, el soliloquio del doliente ante el espejo, la voz de un personaje, que con el dolor anidado en la garganta,  sus palabras dictan desesperación, claman al olvido. 
Con pedazos de un alma abandonada, construye versos en donde caben, en cierto momento, todas las melancolías que el lector busca posar entres sus versos y su prosa:

"Me doy cuenta de que me faltas
y de que te busco entre las gentes, en el ruido,
pero todo es inútil.
Estoy arruinado de mis huesos,
todo es pesadumbre".*


Y es Sabines, el humano, el personaje, el creador de eternidad con su poesía, quien le escribió al amor, enamorado. Lanzó ante un río de palabras, los sentimientos que de su corazón brotaban, y todos tuvieron desemboque, en un amplío mar, en el que cualquier lector, al encontrarse frente a un libro de Sabines, puede nadar y hasta encontrarse con su reflejo. 


"Trato de escribir en la oscuridad tu nombre
Trato de escribir que te amo. 
Trato de decir a oscuras todo esto. 
No quiero que nadie se entere, 
que nadie me mire a las tres de la mañana 
paseando de un lado a otro de la estancia, 
loco, lleno de ti, enamorado. 
Iluminado, ciego, lleno de ti, derramándote. 
Digo tu nombre con todo el silencio de la noche, 
lo grita mi corazón amordazado. 
Repito tu nombre, vuelvo a decirlo, 
lo digo incansablemente, 
y estoy seguro que habrá de amanecer".*


* Jaime Sabines 

viernes, 10 de febrero de 2012

VOZ DE POETA

A dos voces

Es un recital compuesto por la poesía de Mario Benedetti y la guitarra y canciones de Daniel Viglietti, dos grandes de la palabra Uruguaya. La primera versión grabada, de este recital se hizo en 1985 y la segunda en 1987, aunque se llevó por diversos lugares durante 27 años.
El poeta y el compositor, encontraron en sus vidas y  sus obras muchas coincidencias, el exilio de Uruguay, por ejemplo, al que ambos fueron condenados, o su obra enfocada no sólo al amor y al desamor, sino también siempre  impregnada de conciencia social
Entre los homenajes que rinden  en el recital, se encuentra el que le hacen  al gran poeta y revolucionario salvadoreño, Roque Dalton. Benedetti con su poema "A Roque" y Viglietti  con su canción "Daltónica".

A través de este concierto podemos escuchar de la voz y con el sentimiento que sólo el propio poeta puede darle  a sus poemas.


ESE OTRO; BENEDETTI

Mario Benedetti, poeta y novelista uruguayo quien hizo posible la conjunción entre el amor, las mujeres y la revolución. Manejó de igual manera un octasílabo que el verso libre, el amor que el exilio, la vida que la muerte. Con sus rimas nos contó la visión de trece hombres que miraron a través de él, a una muchacha, a la luna, a su país desde el exilio. Las historias de amor que formaron parte de su vida y que dan vida en boca de tantos lectores que procuran su poesía.

Su pluma no sólo gritó amor o desamor, también revolución. Dejó versos ante las injusticias que vio en su andar por los países que le dieron patria tras ser expatriado de Uruguay, entre ellos México.
Su legado es una obra basta que pasa por el cuento, la novela y la poesía. Su obra poética es sin duda un paseo por los placeres terrenales, que culminan en el éxtasis de una palabra de amor en el oído.
Sería difícil escoger el mejor de sus poemas, pero a continuación les comparto uno que para mí es imprescindible.


No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo.

Mario Benedetti

Este poema apareció en varias antologías, una de ellas el libro  "Poemas de otros.

En el siguiente link podrán encontrar una selección de poemas que les permitirán conocer una breve, pero significativa antología.

http://amediavoz.com/benedetti.htm