Dormir para soñar, debería ser una actividad recreativa, un ejercicio constante, para alimentar la imaginación, para construir a partir del inconsciente. Este texto tuvo su origen en un sueño, esta fue la mejor manera de recrearlo, pues ya con los ojos abiertos no logré descifrarlo por completo.
Empiezo este post, con un epígrafe del poeta jalisciense Ricardo Yáñez, columnista del periódico La Jornada, en Isocronías, de donde he tomado este fragmento.
Escribí estos versos después de comprender la intención de Ricardo Yáñez, a través de estas líneas. Y después de entenderlas, este poema es la invitación a una persona especial, a que disfrutemos juntos de mi revelación.
Algo
se me ocurre
Se me ocurre que podemos
encontrar el punto medio entre tu tristeza y
la mía
para convertirlas en una sarta de locuras.
Encontrar el punto más cercano
entre tus labios y los míos,
para compartirnos algunas confidencias.
Se me ocurren otros puntos varios
que quisiera contarte
desde la cabeza hasta las piernas.
Pero el punto que a mi mente no aterriza,
es el que preciso
como excusa o justificación,
para ir por ti y contarte estos indicios.
Ilse García
Y la declaración completa, para invitar a alguien a entender la felicidad, con una canción de Los cafres, De mi mente.
Trastorno compulsivo. La obsesión y la voz de Bunbury
El asedio de una idea en tu cabeza. La repetición constante de una conducta. De un nombre, de una emoción. Qué difícil es deshacerse de algo que se desea constantemente, que se idolatra.
Hay obsesivos compulsivos, para quienes lavarse las manos en varias ocasiones, nunca es suficiente. Hay también fanáticos de todo tipo, a la religión, al fútbol, al rock and roll. Hay adicciones; al cigarro, al alcohol, al trabajo, o cualquier otra conducta que no podamos dejar de hacer y rehacer.
Pero con los sentimientos, con la alegría y la tristeza, uno puede desarrollar muchas conductas obsesivas, fanáticas y adictivas. Más si es por alegría, que el cuerpo nos encuentre descansados, porque los sentimientos harán de todo en nuestro cuerpo.
Hay que tener cuidado si conductas obsesivas, provienen de la tristeza, porque el olvido se resiste, y entonces no importa si el cuerpo está descansado, o al borde del colapso, pues la nostalgia hará lo que guste, sin objeción alguna.
Es el clímax de esta emoción, lo que a continuación escribo, el alivio de una ansiedad que constantemente asechaba mi mente.
Comparto estas palabras por si alguien se siente identificado, porque hoy nada queda de esa sensación. Escribiendo, sólo así se va lo que del cuerpo antes ya se ha apoderado.
Obsesión
En
tus ojos comienza;
ilusión
de cada beso que no das.
En
tus piernas termina; amor que ahogas
y
rehaces en mis sueños.
En
las quimeras te encuentro;
luz
de mis días para no vislumbrar
la sombría realidad.
Eres
un retrato en mi memoria.
He
aprendido tu rostro
más
que mis propias manos,
como
un sendero a casa
que
sigo con los ojos cerrados.
Que
aunque me perdiera
por
las calles frívolas de la cotidianeidad,
podría
regresar con sólo
cerrar
los ojos y desearte.
Mis
manos; han creado
cientos
de formas de tocarte,
pero
siempre es un sueño.
Y
aunque el mundo entero,
no
comprenda mi locura,
quiero
soñarte eternamente.
Atarme
con tus manos
y
en tu alma valerme
del
sólido recuerdo.
Ilse García
Y para terminar, les comparto la siguiente canción, buen acompañamiento cuando uno quiere seguir alimentado la conducta obsesiva.
Y al sentir
que me quema esta ansiedad febril
con el alma en los labios
te vuelvo a decir:
Si tú me quisieras
como yo te quiero
por toda la vida
no habría de quedar amor
para nadie
en el mundo entero
ni sobre la tierra
ni abajo del mar.
jueves, 24 de mayo de 2012
A veces la inspiración proviene de lo más (i)lógico, como el desamor, la nostalgia y las ganas de olvidar. Pero qué hacer cuando uno se siente como para tirarse al suelo y al parecer la alegría nos persigue y nos acosa, y sólo nos enseña algunas de sus artes para envidiarla, para desearla y se aleja burlándose de nuestra tristeza.
En uno de estos momentos, me encontré con el siguiente poema:
Este poema me hizo reflexionar sobre la abstinencia a esta droga...
Es cierto que el amor es una droga,
el desamor es la adicción,
el olvido la abstinencia.
Hoy me encuentro frente a él,
no sé qué decirle, no lo miro,
sólo escucho, tiemblo.
Él quiere persuadirme,
pero entre mis manos aferro el recuerdo.
Qué más me da que me mire
que sienta lástima.
Yo aún no quiero irme
del prohibido edén del pasado.
Yo no sé pensar de otra forma,
yo sólo sé hablar con las letras
de tu nombre…
Mírame…
Átame al Recuerdo que tu
Corazón
Omnipotente
nos Salve
del olvido.
Y el resultado de esta reflexión lo encuentro en la siguiente canción. Paté de Fuá canta, El tren de la alegría...
Viejo tren de la alegría
sólo te miro pasar
poco sé de fantasía
nada de felicidad.
Gracias a Calamaro
José Ignacio Robles, otro poeta que conocí en el FARO de Oriente. En un pequeño salón, rodeado de un gran ventanal, donde se imparte el taller de Periodismo Comunitario, un joven al cual las palabras le brotan de los dedos, con tal facilidad que igual puede hablar de las injusticias sociales, de las desigualdades, como de la nostalgia y la alegría.
Su poesía es una confesión de la palabra, de sus manos, de sus ojos. Llena de imágenes, de movimiento y de sentido.
Confesión
Te adoro hermosa flor de canto y felicidad,
brota la abundancia en tus besos arrebatados,
tu piel es el hermoso habitad de mi pasión,
tu orgasmo inunda con su olor fecundo mis sueños,
eres la esencia de mi sonrisa.
La compleja simplicidad de tu piel enciende mis sentidos,
una revolución en mi corazón se manifiesta al sentir tu respiración,
busco el principio de tu sensualidad para entender tu fragilidad,
quiero robarme hasta la última nota de tu respiración,
recorrí galaxias y eternidades hasta encontrarte.
Te escribí una oda con la luz de las estrellas,
el perfume fecundo de tu belleza guio mi instinto,
naufrague en la orilla de tu recuerdo,
al sentir la calidez de tus pasos,
me Encandile con el aura fulgurante de tu presencia.
Me refresque en un manantial de metáforas tratando de explicar tus sueños,
converse con el presente la complejidad de tu naturalidad,
envié a mi subconsciente a descifrar tu nombre,
una mirada tuya desnudo mi atracción espiritual por tu alma
y encontré la esencia de tus caricias celestiales.
En la elipse de tu espalda encontré un paraíso,
quisiera perturbar tu descanso y
saborear centímetro a centímetro el dulce sabor de tu piel,
pones a temblar mi existencia
cuando tu boca se acerca traviesa a mi tiempo,
quisiera dar una vuelta a las décadas
y encontrarte en cada rencarnación.
Un rio de vibración surge en medio de tus manos
sana mi cuerpo.
Tus pechos de cristal provocan un huracán en mi lívido,
déjame fundirme con tu cuerpo en un silencioso ritual,
y beber la ambrosia de tu éxtasis.
José Ignacio Robles
Estos versos llenos de dulzura, se van bien acompañados con esta canción Algo contigo, nosé exactamento quién es el autor de esta letra, si alguien lo sabe, agradeceré la información. Ha sido interpretada por muchos cantantes, como Vicentico y Andrés Calamaro, de éste último es la versión que a continuación les dejo.
Y esta rola la incluyo, ya que a través de estos versos el protagonista de esta publicación, ha logrado apoderarse de mis versos... Confieso...
Hace falta que te diga que me muero por tener algo contigo ¿es que no te has dado cuenta de lo mucho que me cuesta ser tu amigo? Ya no puedo acercarme a tu boca sin deseártela de una manera loca necesito controlar tu vida saber quién te besa
Un joven creador que conocí en un
pequeño túnel bajo la tierra, lleno de colores, figuras que con mucha
imaginación logran tener forma. Este túnel ubicado en las instalaciones de la
Fábrica de Artes y Oficios de Oriente. Ahí en ese peculiar salón, se imparte el
taller de poesía, y justo ahí fue donde conocí a este joven poeta, Chema, como
los cuates lo conocemos, o ch bukejov, como firma sus textos.
Para entenderlo basta leer su
poesía; para entender su poesía basta conocerlo. Un joven de 22 años, egresado
del Centro de Educación Artística (Cedart), poeta, actor y cinéfilo toma las
palabras y los signos de puntuación y hace de ellos un desfile, deja bailar a
cada uno de ellos como quiera, o como él lo siente en el momento. Puede llegar
a ser necesario leer y releer sus poemas para lograr descifrar las imágenes que
ha plasmado, pero las revelaciones son siempre un excéntrico viaje entre este
mundo y muchos otros.
A continuación les dejo un fragmento
de su poema compuesto en cuatro actos:
Esta es una Historia
3/4 A
Mares la Tormenta.
1
Hoy
te busqué
saqué
los ojos dentro de la ventana
espigas e hilazas
sorbiendo
la luz
para
ver que las vea
Salí
un poco
hice
mi sombra con tu ausencia
fumé
un beso que no te sentí
y di
sueño al miedo
para
que no te encontrase.
2
hoy llueven otras gotas me caen mal, con fuerza y frío es cierto, dijo labios muerte pero quien llueve cuando la nube se marchita es porque aún riega la arena buscando comer ...hambre sin hombre me pide otra vez huyo de la sombra que me regaló , donde estuve está mi ausencia pese a que el último abrazo fue porque la tarde... parece un padecer que adornará la tumba de mis deseos un movimiento infinito que se disfraza de mil ojos, bebo la negra ceniza que conserva su sabor escucho la tormenta de sus piernas en el hueco de mis manos...
3
Embárrame los huevos que no he de comer
tuéstalos al sudor y úntales tu media
carcajada
y Vente, con los dientes afilados para
creer en la sal y su corrosiva alegría
contra la lombriz
Revuelve los huevos, gasta que se crean
gallo
que puede toser el pulmón por la
adicción, y sí algo de pico tuvo,
repica pezón tu delicioso aborto
melames telamo laamemos
hay una orgía y la abeja entrega miel;
has de cuenta que fuera hiel- dice
cansada tráquea
irritada durante el ahoyado jaguar
Acaricia los huevos
ya secos
barniza el fresco arena pintado
No importa que se deforeste la sien,
entierre la carne en bahías naufragas
o cual miope desborone rostros
Los huevos todo tu color me han quedado.
ch bukejov
Y si hablo de Chema, sin falta alguna canción de esta banda chilena, Los tres, se pone play en mi memoria... Una de las bandas favoritas de ch bukejov...
Para una noche de nostalgia, con música de Cultura Profética
Porque lo que llega al mar, del
mar no sale. Uno se enamora, se deja seducir por las olas… Por eso, cuando las
nostalgias duermen bajo las palmeras, la tristeza se acurruca en el olvido. Y
es ahí cuando la alegría cubre tus pies como la marea que sube y baja y te
arrulla el sueño.
Así, el mes de diciembre me encontró
con estos versos, los cuales hoy me son
lejanos, pero que si alguien se siente identificado, mis líneas habrán cumplido
su objetivo.
Te fuiste al mar
a llorar no sé cuántas nostalgias,
has quedado seducido por su
oleaje.
Tú no volverás, él no te dejará;
sus olas de ti se enamoraron.
Y cómo quisiera estar ahí,
buscar de entre la arena tus
manos,
susurrarte al oído mis amores
despedirme sin soltarte
rogarle a las estrellas que te
dejen
que te despierten del letargo
al que su desnudez te han
condenado.
Ilse García
Y para seguir en el mismo tono melancólico…
Esta versión sensualísima que interpreta Cultura Profética, de una canción de Silvio Rodríguez, Lo de más.
Dondequiera que saltes o que gires
habrá un segundo mío para que lo suspires.
Es la prenda de larga soledad,
es la prenda de cuánto corazón.
Desde el mar te lo cuento en soledad,
desde el mar te lo lanza un corazón.
martes, 22 de mayo de 2012
De Neruda, a las hojas que llegaron a la FIL Zócalo
Empiezo esta entrada con algunos fragmentos del Poema 20 de Pablo Neruda, porque las líneas que a continuación les quiero compartir,son los versos más tristes que hasta ahora he podido escribir alguna noche, con olvido y nostalgia.
Los versos de Neruda, me acompañan en las noches tristes, alegres, amorosas, y en los días que este poema cobró vida, tenía a Neruda más presente que de costumbre.
Estos versos fueron publicados en octubre de 2010, en una antología poética que fue publicada bajo la Editorial Zócalo, durante la Feria Internacional del Libro en el Zócalo en ese año, bajo el nombre de "Urbe poética".
No olvides estas manos que te aguardan que con ansias te dibujan en las horas vacias que anhelan tu rostro en cada instante que te conservan intacto en las horas inertes.
No olvides estos ojos que se iluminan por tu alma estas ventanas vacias sin tu aurora que miran y miran sin parar a través; a través de la pequeña esperanza
Por si un día cualquiera, cuando tus amores se congelen vienes a buscar tu pasado en un paisaje muerto lo encontraras; es cierto, pero no te aseguro que después de tanto tiempo, siga siendo tan tuyo.
Ilse García
Y para finalizar, una canción que también sonó por estas épocas en mi repertorio musical... De Fernando Delgadillo, Olvidar.
sábado, 19 de mayo de 2012
De la rabia en unos versos a las palabras necias de Silvio Rodriguez, interpretadas por Los bunkers
En estos días de odio y de balas, con madrugadas donde el miedo
se apodera del hálito nocturno y que nos deja sangrientos amaneceres. Días en
que las oportunidades de futuro escasean y se esfuman entre discursos de
gobierno y campañas políticas, donde la población de menos recursos, se hace
cada vez más grande, las palabras no pueden ser ajenas a esta realidad.
Desde hace unos años, he encontrado en la poesía la vía para
expresar muchos sentimientos que como el
amor, desamor, la nostalgia y la rabia, ésta última es la tinta con la que
escribí los siguientes versos.
Para los festejos del Bicentenario en el 2010, para publicar
en la revista Bitácora de la Fábrica de Artes y Oficios de Oriente, se nos
pidió un texto sobre la Revolución. No pude concebir la idea de hacer un
escrito con emoción o alegría por dichos festejos, pues al momento en que
escuché la palabra revolución, la palabra rabia, venía en seguida, el enojo de
ver a mi país en las condiciones que hoy se encuentra, de atraso y violencia, y
he aquí lo que pude expresar, palabras de las que cada día estoy más
convencida.
(Imagen de la publicación en la revista)
A continuación una canción original de Silvio Rodriguez, esta versión de Los Bunkers. Es una llamado a lo que hoy necesitamos, la necedad de seguir creyendo que imaginar y buscar mejores condiciones para todos, para hacerlo real.
martes, 15 de mayo de 2012
...Y otro poco de prosa... Este texto dedicado a esos días en que resultaría más fácil tirarse al sillón y quedarse ahí por el resto del día o de la semana, sin mover ni si quiera los pensamientos de lugar. Pero en los cuales, casi siempre y por fortuna, una llamada, una visita, un mensaje, suelen ser la dotación necesaria de ánimo.
Días extraños
Hay
días en que te falta la vida para despertar. Hay tardes en que hasta el olvido
se olvida de que existes. Hay noches que te saben a lúgubres promesas.
Te
asomas al vacío, miras a la gente y no comprendes, la vida no te asombra, tus
latidos te disgustan. Miras tus manos; las desconoces, empiezas a perder el
equilibrio, el pasado te azota contra el suelo. Besos y manos pasajeras, sólo
sombras, te golpean, susurran al oído tu desgracia.
De
pronto… Nada es cierto. Inhalas tus sueños, tomas un poco de esperanza, dejas
caer las persianas, miras la vitalidad del mundo, tus ojos se inundan de
belleza, miras una sonrisa y una mano amiga. ¡Es la hora, el minuto preciso! La
redención de la alegría, ya no temas.
Ilse García
Para finalizar con el mismo ánimo, una canción de la banda de reggae Los Cafres, que en lo personal a mí me levanta el ánimo el sólo cantar estas estrofas:
"La receta que este reggae recomienda una docis de armonía y de conciencia
para tomar"
Esta versión del disco Vivo A lo Cafre... ¡Disfrútenla!
Un poema en prosa, que surgió en la Casa del Lago, con inspiración de la Nacional de Música; de una pieza para guitarra clásica, de Brasil.
En un curso de Creación Literaria que tomé hace algún tiempo, en el recinto cultural Casa de Lago Juan José Arreola. El objetivo del taller era poner en práctica las habilidades de escritura, el cuento y la novela.
Uno de los ejercicios era escuchar una pieza musical y mientras escribir lo que la música nos evocaba o lo que imaginábamos a través de esa experiencia.
Sin duda alguna, yo elegí de inmediato la pieza Choros Nº 1, para guitarra clásica del compositor Heitor Villa-Lobos, pieza que en mis tiempos de aprendiz del método, me impacto de primera oída.
Más este Choros, guardaba acordes de pasado, de recuerdo y de nostalgia...
Y este texto, específicamente surgió en un recital de guitarra, en la Escuela Nacional de Música, donde tocó el dueño de esta prosa, un joven guitarrista, qué importa el nombre y apellido, lo importante es que mientras interpretaba el Choros Nº 1 creaba la melodía correcta para retratarlo en la memoria, a sus manos y un lado estas letras:
Choros N° 1
De
suave andar; tus manos que deslizas con ternura y fuerza a la vez. Eres parte
de un sueño, te congelo, te busco y te siento. Me asombro de lo que puedes
llegar a hacer.
De
viva resonancia, inundas mis oídos, pero mis ojos; ellos no pueden más que
desearte. Vislumbro cada detalle de tus manos, para recordarlas en las horas
vacías, cuando este sueño efímero termine por arrastrarme a la realidad, por
dejarme inerte ante el silencio, sin tus manos, sin tu alma que reflejas en
cada detalle de esa pieza que con tanto afán ejecutas…
…De
pronto, un aplauso terminó con la ilusión. Tu reverencia ante el público y tu
andar hacia el olvido fueron el último suspiro.
Muchos
dicen que te he idealizado, dicen que no existes, pero nada importa ante tus
ojos, los que no puedo olvidar.
Ilse García
Aquí la pieza, inspiración de mi pluma... Choros Nº 1, interpretada por otro excelente guitarristaDavid Russell... Disfrútenla e imaginen...
Y en medio de la Sierra Mixteca, en el estado de Oaxaca, no hay rincón que no esté lleno de poesía, todos sus paisajes, sus montes, su tierra; es historia, y a uno no le queda más que recoger las palabras por el camino y acomodarlas en la canasta de la escritura.
Sólo así puedo compartirles mi viaje, mi reencuentro con los antepasados, con la familia, con mis raíces. A través de estos versos les cuento un poco de Santo Tomás Ocotepec, Oaxaca,
Entre ocotes, pinos y maleza,
el paso se hace duro, se hace firme
y a veces se quiebra.
Mis manos se esparcen con el viento,
la ligereza de mi cuerpo me hace parte
de ese todo, del inmenso follaje.
¿Cómo no rendirme ante tus montes?
Y sentir el palpitar de tus raíces,
y tomarme la osadía de formar parte de
ellas,
de desmoronarme los dedos y sembrarlos en
tu tierra,
de aspirar con fuerza para guardarte
y esparcirte en los pulmones, en el cuerpo.
Es inútil descifrar tus aromas; es mítica
tu historia
y tu belleza, más me queda beberte en tus
lagunas,
escucharte con paciencia para descubrir
qué
ecos forman tu silencio.
¿Cómo no querer ofrecerte el corazón,
en una piedra o en una cueva?
Pues ya palpita a tu ritmo,
y mi sangre como la savia de tus árboles,
quiere regresar a tus ríos
más que a mis venas.
¿Cómo no adorarte y rendirte culto
fanatismo?
Me es tu cielo más cercano,
que el que me ofrece el perdón de los
cristianos,
allá, sobre tus piedras, a un lado de tu
gente,
puedo palpar las nubes que te abrigan,
y quisiera ahí quedarme a la espera de
Dzahui,
a que me bendiga con su espíritu
de brisa y de tormenta,
que me de vida como lo hace con la tierra
y los cultivos.
Son tus surcos, el mejor destino
donde se ha escrito historia,
con esfuerzo y con coraje
de conquista y con dolor,
pero así cual brotan las raíces necias de
tus árboles,
las almas de tus pueblos
se desprenden y se limpian del olvido
y con dignidad cantan cada noche tu
palabra.
Ilse García
Para terminar esta lectura, una rola interpretada por Hoppo, proyecto alterno de Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuba. Banda que interpreta el cancionero Latino Americano.
La flor, una rola de la conjunción de la espiritualidad de la naturaleza con el ser... Como en mis versos, esta canción interpreta la necesidad de reivindicar el ser con lo natural...
"Mi alma era de un vegetal,
me gustaba sentir lo lento de vivir,
con
movimientos espectrales, mariposa de luz en medio del barro..."