martes, 15 de mayo de 2012

...Y otro poco de prosa... Este texto dedicado a esos días en que resultaría más fácil tirarse al sillón y quedarse ahí por el resto del día o de la semana, sin mover ni si quiera los pensamientos de lugar. Pero en los cuales, casi siempre y por fortuna, una llamada, una visita, un mensaje, suelen ser la dotación necesaria de ánimo. 


Días extraños
Hay días en que te falta la vida para despertar. Hay tardes en que hasta el olvido se olvida de que existes. Hay noches que te saben a lúgubres promesas.
Te asomas al vacío, miras a la gente y no comprendes, la vida no te asombra, tus latidos te disgustan. Miras tus manos; las desconoces, empiezas a perder el equilibrio, el pasado te azota contra el suelo. Besos y manos pasajeras, sólo sombras, te golpean, susurran al oído tu desgracia.

De pronto… Nada es cierto. Inhalas tus sueños, tomas un poco de esperanza, dejas caer las persianas, miras la vitalidad del mundo, tus ojos se inundan de belleza, miras una sonrisa y una mano amiga. ¡Es la hora, el minuto preciso! La redención de la alegría, ya no temas. 


Ilse García


 Para finalizar con el mismo ánimo, una canción de la banda de reggae Los Cafres, que en lo personal a mí me levanta el ánimo el sólo cantar estas estrofas:

"La receta que este reggae
recomienda una docis de armonía
y de conciencia para tomar"

Esta versión del disco Vivo A lo Cafre... ¡Disfrútenla!


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