Para una noche de nostalgia, con música de Cultura Profética
Porque lo que llega al mar, del
mar no sale. Uno se enamora, se deja seducir por las olas… Por eso, cuando las
nostalgias duermen bajo las palmeras, la tristeza se acurruca en el olvido. Y
es ahí cuando la alegría cubre tus pies como la marea que sube y baja y te
arrulla el sueño.
Así, el mes de diciembre me encontró
con estos versos, los cuales hoy me son
lejanos, pero que si alguien se siente identificado, mis líneas habrán cumplido
su objetivo.
Te fuiste al mar
a llorar no sé cuántas nostalgias,
has quedado seducido por su
oleaje.
Tú no volverás, él no te dejará;
sus olas de ti se enamoraron.
Y cómo quisiera estar ahí,
buscar de entre la arena tus
manos,
susurrarte al oído mis amores
despedirme sin soltarte
rogarle a las estrellas que te
dejen
que te despierten del letargo
al que su desnudez te han
condenado.
Y para seguir en el mismo tono melancólico…
Esta versión sensualísima que interpreta Cultura Profética, de una canción de Silvio Rodríguez, Lo de más.
Dondequiera que saltes o que gires
habrá un segundo mío para que lo suspires.
Es la prenda de larga soledad,
es la prenda de cuánto corazón.
habrá un segundo mío para que lo suspires.
Es la prenda de larga soledad,
es la prenda de cuánto corazón.
Desde el mar te lo cuento en soledad,
desde el mar te lo lanza un corazón.
desde el mar te lo lanza un corazón.
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